Rehabilitar e impermeabilizar: panel sándwich para cubiertas rústicas

Muchos arquitectos coinciden en que lo que mejor define una vivienda es su tejado. Esta afirmación cobra especial importancia cuando se trata de construcciones rústicas. Esas cubiertas en los pueblos que nos retrotraen a la infancia y que marcan la impronta constructiva de nuestros antepasados han soportado, en ocasiones durante demasiados años, las caprichosas inclemencias meteorológicas que han complicado su habitabilidad. Encarar una reforma de la cubierta de una casa de pueblo, cuyo valor sentimental es en ocasiones muy superior al terrenal, no significa renunciar a esa estética que la convierte en nuestro refugio especial y puede y debe realizarse con criterios que mantengan la riqueza patrimonial de su entorno y la perfecta impermeabilización.

Si el tejado no está en buenas condiciones, el deterioro de la casa se acelerará al tiempo que su habitabilidad se verá complicada por las fugas de temperatura que habremos de compensar con derroche energético. En la rehabilitación de la cubierta de la casa de pueblo habrá que prestar especial atención al tipo de pared y su estado además de revisar la situación de las vigas y superficies de carga de la estructura tratando de aliviar peso en la medida de lo posible con los materiales que vayamos a utilizar. Obviamente la climatología particular de la zona es muy relevante también a la hora de escoger los materiales por la resistencia y aislamiento de los mismos, una cuestión de primer orden para la impermeabilización que, en definitiva, marca la sostenibilidad con una reforma casi de carácter energético.

Y no os preocupéis por mantener la estética, existen soluciones que combinan las ventajas de la innovación con el estilo rústico. Si quiere mantener las tejas centenarias que tanto definen la personalidad de la vivienda, puede hacerlo utilizando materiales bajo cubierta en forma de paneles sándwich que se utilizan incluso para construcciones que son patrimonio de la humanidad y que deben ajustarse a criterios de reforma muy exigentes. En Euronit tenemos numerosas propuestas para atender estas necesidades en cubiertas inclinadas que permiten numerosas posibilidades de diseño con la eficiencia energética, la sostenibilidad y la durabilidad como máximas.

Nuestros materiales en constante renovación se basan en el fibrocemento, un material transpirable que permite el intercambio de gases y, por lo tanto, el control de la temperatura dentro del edificio. A diferencia del metal ni se oxida, ni se corroe ni genera moho garantizando calidad sin mantenimiento durante mucho tiempo con unas propiedades de aislamiento acústico también muy superiores. Pero, además, nuestros productos buscan ajustarse a una estética que debe adaptarse ya sea a la arquitectura local o a la visión personal.

Nuestro panel sándwich de fibrocemento para cubiertas Naturthem +Wood compuesto por Placa Granonda de fibrocemento de color arcilla, aislamiento de poliuretano inyectado en molde de 40 kg/m3 de densidad y acabado interior de madera, actúa como barrera de vapor. Rematado en su interior por un perfil de PVC que mejora el cierre entre paneles evitando la entrada de pequeños pájaros y roedores.

Podéis ver el espectacular resultado de esta combinación en la rehabilitación de este antiguo edificio de viviendas en un enclave espectacular junto al Real Sitio de El Escorial que requería mantener esa estética de teja centenaria con las comodidades de un producto hecho para resistir y para mejorar la habitabilidad. Podéis ver otro ejemplo de las posibilidades que brindan los nuevos materiales en el caso de este acogedor hotel rural situado en la localidad palentina de Santa María de Mave, uno de los lugares más bellos del camino de Santiago a su paso por Castilla y León.

En este caso, se utilizaron placas onduladas autoportantes Granonda disponibles en múltiples coloraciones, incluyendo arcilla rústica.

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