Recomendaciones para la integración de construcciones en paisajes rurales

Autor Euronit Fecha 02-06-2019

Agrícola
Residencial

La integración de construcciones en paisajes rurales no es una cuestión menor a tener en cuenta por dueños de explotaciones ganaderas, legisladores públicos, técnicos y arquitectos. La conservación del entorno y del medio ambiente en general ocupa ya, afortunadamente, un lugar privilegiado en la planificación de ese tipo de proyectos. La aplicación de criterios que contribuyan a paliar el impacto del hombre en el ámbito rural es vital para paliar efectos irreversibles en él.

Así, existen una serie de puntos recomendados en materia de diseño, localización y utilización de elementos como la vegetación a tener en cuenta por parte de los responsables de las construcciones en paisajes rurales.

En cuanto al color, uno de los elementos más influyentes en la integración de construcciones, se recomienda que en las fachadas sean cálidos para que se asemejen a los del terreno circundante. Asimismo, es pertinente emplear la misma gama de colores de edificios ya existentes en construcciones nuevas, para favorecer la imagen de unidad. Deben evitarse las cubiertas brillantes, y se recomienda que sus faldones sean más oscuros que los paramentos de las fachadas. En zócalos, puertas y ventanas, las tonalidades deben ser marrones, grises o incluso verdes oscuros. En cualquier caso, es importante evitar los colores con brillo.

 

Recomendaciones para la integración de construcciones en paisajes rurales
Recomendaciones para la integración de construcciones en paisajes rurales

En cuanto a la localización de las construcciones rurales, se recomiendan los entornos cerrados, dominantes o focalizados en el caso de construcciones tradicionales (que sigan los patrones característicos de la zona en cuestión), y los entornos abiertos, cerrados o filtrados en el caso de tipologías que, aunque no sean las tradicionales en la zona, sí que utilizan colores representados en el terreno, como los tonos tierra, teja, pizarra o variedades de verde. Para construcciones cuya tipología, materiales y colores no sean los del terreno se recomienda una percepción de la edificación baja, por lo que se aconsejan escenas filtradas y abiertas. Asimismo, las construcciones que utilizan materiales modernos y que suelen tener un alto impacto en el paisaje deben encontrarse solo parcialmente visibles, por lo que su entorno más adecuado son los filtrados.

Por último, existen una serie de criterios de diseño y medidas prácticas para el uso de la vegetación, como evitar los contrastes marcados en características como la nitidez, la complejidad, la geometría y la orientación; evitar formas totalmente regulares y sencillas que generen contrastes poco compatibles con el entorno; evitar la ocultación total de la construcción; considerar la topografía accidentada como la que mejor absorbe las construcciones grandes; evitar construir edificios grandes cerca de edificios pequeños; tener en cuenta consideraciones como la colocación de ventanas en la parte superior de las fachadas para favorecer la sensación de ligereza y nitidez o el diseño de la planta en forma de ‘L’ para reducir el tamaño aparente de la misma; o una orientación del edificio transversal a la vía de comunicación para que el impacto sea menor.

Fuente: ‘Guía práctica: Integración de construcciones en el paisaje rural’ (Lorenzo García Moruno y Julio Hernández Blanco, 2008. Editorial Agrícola Española, SA).

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