Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica

Autor Euronit Fecha 16-03-2020

Agrícola
Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica
Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica

A continuación, se desarrolla el concepto de conductividad térmica y se describe cómo se clasifican los distintos materiales de construcción en función de este parámetro.

La capacidad de conducción del calor de cada material de construcción se define mediante la conductividad térmica (λ). Esta representa la cantidad de calor en kcal que se transmite en una hora a través de 1 m2 de superficie del mismo cuando tiene 1 m de grosor y una diferencia de temperatura entre la superficie exterior e interior de 1 ºC. Se expresa por tanto en kcal/m.h.ºC o en W/m.ºC (figura 2).

Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica
Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica

En conjunto, todos los materiales de construcción oponen resistencia, en mayor o menor medida, al paso del calor a través de ellos. Algunos muy escasa, como los metales, que por tanto son los mejores conductores del calor. Por su parte, los materiales de construcción clásicos (hormigón, ladrillo, mortero, etc.) tienen una resistencia y, por tanto, una conductividad del calor medias. Finalmente, aquellos materiales que ofrecen una elevada resistencia al paso del calor se llaman aislantes térmicos. En la tabla 2 se expone la conductividad térmica de los materiales más utilizados en construcciones ganaderas.

Antes de seguir adelante, habría que fijar un par de conceptos:

  • La resistencia térmica es inversamente proporcional a la conductividad térmica.

  • Un material de construcción es considerado como aislante térmico cuando su conductividad térmica (λ) es inferior a 0,085 kcal/h.m.°C o bien a 0,10 W/m.ºC, teniendo en cuenta siempre que 1 kcal/h equivale a 1,163 W.

Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica
Aislamiento térmico en porcino (III). Conductividad térmica

En lo que se refiere a los materiales aislantes, el aglomerado de corcho y la fibra de vidrio apenas se usan en alojamientos para porcino. El poliuretano y el poliestireno son los materiales más habituales (figura 3).

El poliestireno expandido se usa mucho en embalajes y en bandejas para contener alimentos, dado que es un material muy higiénico, mientras que el extruido se usa mucho como aislante térmico. El poliuretano puede ser rígido o en espuma, este último muy usado cuando se quiere mejorar el aislamiento de una nave ya existente.

Una vez analizada la conductividad térmica para distintos materiales y las implicaciones correspondientes, a la hora de analizar la capacidad aislante de un muro o cubierta es preciso comentar otros términos que nos ayudarán a comprender los diferentes cálculos necesarios, tal y como veremos en las próximas entregas.

 

Extracto del artículo “Aislamiento térmico, pérdidas de calor y aplicaciones prácticas” publicado en la revista SUIS 109. Por Fernando Forcada.