El control ambiental mejora la producción, la salud y el bienestar animal

Autor Euronit Fecha 05-03-2020

Agrícola

Cuando se controlan todos los parámetros que inciden sobre el ambiente dentro de un alojamiento ganadero, se consigue mejorar la producción, la salud y el bienestar animal. Un control ambiental eficiente proporciona las condiciones adecuadas para animales y trabajadores.

Los factores que inciden sobre el ambiente de un alojamiento ganadero y que se deben tener en cuenta son la temperatura, la humedad relativa del aire, la velocidad del aire, la iluminación y la cantidad de gases acumulados. Estas variables no se deben evaluar independientemente, sino que deben considerar en su conjunto. En condiciones prácticas, donde se suelen encontrar más fallos es en la regulación de la velocidad del aire y en la acumulación de gases nocivos.

Acumulación de gases nocivos

Los gases nocivos que se producen en una nave y que por tanto pueden penalizar la producción, la salud y el bienestar de los animales son:

  • Dióxido de carbono (CO2)
  • Sulfuro de hidrógeno (H2S)
  • Amoniaco (NH3)
  • Metano (CH4)
  • Monóxido de carbono (CO)

Cada uno de estos gases perjudica en mayor o menor grado dependiendo de su cantidad. Dentro de estos gases, los hay pesados, que se acumulan en la zona donde respiran los animales, como el sulfuro de hidrógeno y pueden llegar a ser mortales. Los ligeros, como el amoniaco, que se respiran en todo el ambiente del alojamiento), son fáciles de eliminar mediante ventilación.

El contenido de gases nocivos, especialmente el exceso de dióxido de carbono (CO2), amoniaco (NH3) y sulfuro de hidrógeno (H2S), tiene repercusión en la salud de los animales. El exceso de CO2 obliga al animal a acelerar su ritmo respiratorio; el amoniaco, en una concentración superior al 0,4 %, produce la excitación de las mucosas respiratorias; el H2S es perceptible por su olor en concentración en el aire por encima del 0,002 %.

La concentración de gases nocivos no debe constituir un problema si la ventilación está bien calculada, ya que la renovación del aire que se necesita es muy inferior a la que se exige para controlar la temperatura y el vapor de agua.

Otros contaminantes del ambiente

La contaminación del aire por partículas pulverulentas es también importante en los alojamientos ganaderos intensivos; el tipo de alimento, el sistema de alimentación, el sistema de ventilación, el tipo de cama y las características del edificio influyen en los niveles de contaminación por partículas pulverulentas.

El contenido de polvo y la dimensión de las partículas están relacionados con las características de las partículas sobre la superficie y especialmente en el suelo. El movimiento de estas partículas depende del movimiento de los animales y de la turbulencia del aire de ventilación. Pueden constituir un riesgo para la salud de los animales y los trabajadores al irritar el aparato respiratorio.

Una complicación adicional es la presencia en el polvo de microorganismos patógenos. La virulencia de estos organismos se puede reducir por la exposición al oxígeno, a la luz solar y modificando la temperatura y la humedad del aire. Una humedad relativa y temperatura elevadas favorecen su crecimiento; pero los valores que se establezcan para los alojamientos no pueden ir en detrimento del bienestar de los animales.

La ventilación no debe producir un efecto que eleve el polvo a la altura de las cabezas de los animales

Un diseño correcto del sistema de ventilación pasiva de los alojamientos es la base para un control ambiental eficiente.